jueves, 18 de octubre de 2012

El último desayuno



Con esa exactitud tan característica de la ciencia, la tostada cayó del lado de la mermelada, circunstancia que rápidamente aprovechó Toby para comérsela ruidosamente y llenarlo todo de migas que quedaron pegadas a la costosísima alfombra, mientras yo intentaba apartarlo haciendo aspavientos, todavía cuchillo en mano, que dieron como resultado el vertido del contenido de la cafetera sobre el mantel favorito de mi mujer, regalo de su madre, y al levantarme de golpe, empujé la silla con tanta fuerza que cayó sobre la vitrina, rompiendo los cristales de las puertas y buena parte de la vajilla de Limoges. A continuación, hice las maletas y salí discretamente de casa.

©JAVIER VALLS BORJA
octubre 2012
relato escrito (y no seleccionado) para el concurso "Relatos en Cadena", de la Cadena SER
©fotografía Mr.Antiheroe (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

5 comentarios:

  1. La exactitud que caracteriza a la ciencia es así de perversa. Casi tanto como tú en tus relatos jejejejee

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    1. ¿Perverso yo? Jodedorico, como dicen en el pueblo de mi mujer (de ascendencia maña, cómo no) :)

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  2. Muy bueno, las tostadas y su mundo particular.

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    1. Las tostadas, una vez untadas, adquieren vida propia... :D

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  3. Los que sois asíduos de esta casa, sabéis que cuido muchísimo la estética de cada entrada, tanto literaria como visualmente, por lo que a veces puedo pasar incluso horas buscando la imagen adecuada, aquella que refleje mejor lo que quiero expresar. Además de mencionar su procedencia en los créditos y enlazar sus galerías, tengo la, creo, buena costumbre de agradecer en privado a los autores el que tengan a bien compartirlas gratuitamente con todo el mundo. Uno de ellos, Mr. Antiheroe, autor de la ilustración que acompaña esta entrada, me ha respondido con este simpático mensaje que quiero compartir con vosotros:

    "Hola Javier, agradezco mucho tu mensaje, me encantó de hecho. Gracias a el estuve viendo tu blog que me encantó, acabo de leer el relato corto de "Desayuno sin diamantes" y como dice un colega... "Me ha dejao pa dentro" jeje.

    Me suscribí a tu blog, una vez más gracias."

    Cuando el escrito de uno "deja pa dentro" a alguien, automáticamente se olvidan todos los sinsabores y el esfuerzo derivados de ese trabajo y lo que perdura es esa fantástica sensación del trabajo bien hecho. Si hay algo mejor que un buen texto, es un lector agradecido. Gracias, Ángel de Franganillo (Mr. Antiheroe).

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