miércoles, 24 de abril de 2013

Mi mamá me mima




—Mamá, voy a traer a Julia a cenar.
—¿Julia? ¿Esa hippie con la que sales?
—No es hippie, mamá, solo es joven.
—Hijo, sabes que no me gusta meterme en tu vida...
—Mamá, te encanta entrometerte...
—...pero no me gusta que vayas con esa chica...
—...y mangonear y llevarlo todo a tu terreno...
—...seguro que es una fresca...
—...y dirigir las vidas de los demás...
—¿Ves como es una mala influencia? Antes nunca me replicabas.
—Es genial, mamá, lo paso muy bien con ella; cuando la conozcas te gustará.
—Lo dudo, sus padres están separados
—También lo estáis tú y papá.
—No te atrevas a comparar. Nosotros tenemos la nulidad de la Rota.
—¿Y no es lo mismo, a fin de cuentas?
—Además, su madre bebe cerveza.
—Pues tú te hinchas a jerez...
—La cerveza es vulgar.
—A mí me gusta la cerveza.
—Y acabarán gustándote las hamburguesas...
—¡Me encantan!
—Y su hermano es maricón.
—¡Anda! Y mi hermana lesbiana...
—Pero, al menos, tiene la decencia de vivir en el extranjero.
—Su hermano es amigo mío.
—Te va a pegar algo, ya lo verás
—Pero, mamá, ¡qué cosas dices!
—Y vete a saber dónde viven...
—Viven en una casa mucho más agradable que este mausoleo
—Mi casa es preciosa.
—Y rancia.
—Bueno, haz lo que quieras, ya sabes que no me gusta meterme...

©texto JAVIER VALLS BORJA
marzo 2012
©fotografía Galateina (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

4 comentarios:

  1. Ese niño, que salga corriendo de esa casa y de esa madre a la de ya :)

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  2. Jajajaja... me ha encantado la última frase!!! pero qué cierta que es!!!

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    1. Sí, es una de las clásicas del manual de madres :D

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