domingo, 14 de diciembre de 2014

Lamento 002



¿Qué se me está pasando por alto...?
¡Ah, sí!... la vida...

©texto JAVIER VALLS BORJA
©fotografía jesuscm [out] (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons
diciembre 2014

domingo, 20 de julio de 2014

Lamento 001



Creer en personas y encontrar solo gente,
valorar las palabras como si no fueran huecas,
darlo todo a cambio de nada,
esperar una caricia y recibir un tiro de gracia.


Y no poder gritar.

©texto JAVIER VALLS BORJA
©fotografía bass_nroll (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons
julio 2014

lunes, 30 de junio de 2014

Adagio_021



Quieres algo que no quieres querer y, lo consigas o no, llorarás.

©texto JAVIER VALLS BORJA
©fotografía julianrod (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

martes, 20 de mayo de 2014

Lo que no se ve



El perfume del azahar, el sabor de una naranja, el calor del sol que te devuelve a la vida, la  historia, los gemidos de dos amantes, el viento en la cara, el canto de un jilguero, el sonido de la lluvia, siempre escasa y excesiva, el olor de la tierra mojada, el vuelo de campanas, el gusto del salitre, el sonido del mar que te arrulla, la sensación de libertad, aunque no sea cierta, el fragor de las tormentas de verano, cual ira de Dios, la risa de mi hijo...

Lo mejor de mi tierra es lo que no se ve.

©texto JAVIER VALLS BORJA
mayo 2014
©fotografía Sergio Lubezky (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

sábado, 26 de abril de 2014

Adagio_020



Elegir es renunciar, y cada renuncia, por pequeña que sea, es una pequeña muerte...

Aunque elijas vivir.

©JAVIER VALLS BORJA

©fotografía Chema Concellón (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

jueves, 10 de abril de 2014

El hombre al que le gustaba reír y comer melocotones




Le entusiasmaban los melocotones y le encantaba reír, aunque la combinación resultó fatal. Se había pasado la vida riendo y comiendo melocotones, y nunca le había pasado nada, pero aquello le hizo tanta gracia que estalló en una risa incontrolable, incontenible, salvaje, y rió y rió hasta quedarse sin respiración y, al intentar tragar un poco de aire para no asfixiarse, se engulló el hueso del melocotón que tenía en la boca. Ni tan solo tosió, se ahogó directamente, y así se quedó, con un sonrisa feliz en los labios. Murió como siempre había deseado hacerlo, comiendo melocotones.

Lo enterraron en la tierra de sus padres, en medio de un mar rojo de amapolas y bajo un cielo azul cielo; y se acabó el verano, y el otoño pasó sin aspavientos, y en invierno el mar ya no era rojo sino que era blanco de nieve, que la primavera deshizo. Y la tierra se bebió la nieve, que entonces era agua, y cobró vida. Y el hueso, que habían enterrado con el cuerpo que ahora volvía a ser tierra, germinó y se convirtió en un magnífico melocotonero que daba unos frutos grandes, dorados de sol y forrados de terciopelo, jugosos y dulces como la miel. Y dicen que todo el que comía un melocotón de aquel melocotonero experimentaba una repentina felicidad y unas incontenibles ganas de reír, y el corazón se le llenaba de latidos y el alma de luz, y también dicen que nadie  puede morir ahogado con el simiente de aquellos melocotones, porque no tienen simiente; son estériles y, en cambio, te dan la vida al hacerte reír.

Este relato fue escrito para el II Premi de Microrelats La Nau, del Centre Cultural La Nau de Castelló de la Plana en su edición de 2010, en el cual quedó finalista, y cuyo original en catalán puede leerse a continuación.


L'home a qui li agradava riure i menjar préssecs


Aquest relat va estar finalista del II Premi de Microrelats La Nau, del Centre Cultural La Nau de Castelló de la Plana, a l'any 2010.


Li encisaven els préssecs i li encantava riure, tot i que la combinació va resultar fatal. S'havia passat la vida rient i menjant préssecs, i mai no li havia passat res, però allò li va fer tanta gràcia que esclafí en una rialla incontrolable, incontenible, salvatge, i va riure i riure fins a quedar-se sense respiració i, a l'intentar empassar-se un poc d'aire per a no asfixiar-se, es va engolir el pinyol del préssec que tenia a la boca. No va ni tossir, es va ofegar directament, i així es va quedar, amb un somriure feliç als llavis. Va morir com sempre havia desitjat fer-ho, menjant préssecs.

El van soterrar a la terra dels seus pares, en mig d'una mar vermella de roselles i baix d'un cel blau cel; i es va acabar l'estiu, i la tardor va passar sense fer renou ni brogit, i a l'hivern la mar ja no era roja sinó que era blanca de neu, que la primavera va desfer. I la terra es va beure la neu, que aleshores era aigua, i va cobrar vida. I el pinyol, que havien soterrat amb el cos que ara tornava a ser terra, va germinar i es va convertir en un magnífic presseguer que donava uns fruits grans, daurats de sol i folrats de vellut, sucosos i dolços com bresca de mel. I diuen que tot el que es menjava un préssec d'aquell presseguer experimentava una repentina felicitat i unes incontenibles ganes de riure, i el cor se li omplia de batecs i l'ànima de llum, i també diuen que ningú no es pot morir ofegat amb el pinyol d'aquells préssecs, perquè no en tenen, de pinyol; són estèrils i, en canvi, et donen la vida en fer-te riure.

©texto JAVIER VALLS BORJA
marzo 2010
©fotografía Verónica R. (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

miércoles, 9 de abril de 2014

Morriña



—¿Por qué lloras?
—Añoranza.
—¿De tu tierra?
—De mi mar...

©texto JAVIER VALLS BORJA
marzo 2014
©fotografía tetegil (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

domingo, 6 de abril de 2014

Una ilusión, una sombra, una ficción




El supermercado, aun anodino y desangelado, supone un refugio contra las calles ventosas de un jueves cualquiera. Una cajera despeinada, con bolsas de sueño y desilusión en los ojos, atiende la cola taciturna de gentes sin trabajo, sin amor, sin vida, con bolsas de sueño y desilusión en los ojos. Las dos empleadas que manipulan el pan recién hecho contestan distraídamente a la pregunta de un cliente despistado, enfrascadas como están en su conversación:

—Pero... es muy bajito, ¿no?
—Mujer, bajito no; lo que le falta es altura.
—Bué...
—Y, además, es muy trabajador.
—Eso es verdad.
—Chica, yo le voy a decir que sí.

Y continúan con su tarea multiplicadora de panes.

El abajo firmante no esconde la sonrisa que le produce ese destello de ilusión en un mundo gris, y se dispone a formar parte de la cola.

©texto JAVIER VALLS BORJA
enero 2012
©fotografía Polycart (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

miércoles, 2 de abril de 2014

Haiku de espuma de mar



Rompen las olas
en blancas filigranas,
espuma de mar.

©texto JAVIER VALLS BORJA
marzo 2014
©fotografía Dani_vr (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

lunes, 31 de marzo de 2014

Haiku de sal



Solo hay un mar,
solo uno; el resto,
agua salada.

©texto y fotografía JAVIER VALLS BORJA
marzo 2014

sábado, 29 de marzo de 2014

Noche de san Juan



Te sientas frente al mar
y tus ojos negros son verdes
porque lo reflejan,
y son azules cuando miran al cielo,
y brillan en rojo y amarillo
ante el fuego de san Juan.

Y aún en la negra noche
iluminan reflejando estrellas,
Sirius, Altarf, Aldebarán.

Y tu boca es roja como la sangre,
aún más después de besar su boca,
roja como la sangre roja
que late por tus arterias
llevando oxígeno a cada uno
de los capilares de tu piel,
que se eriza al contacto
de sus labios.

Y te sumerges en la luna
reflejada en el mar,
desnudo de ropa y tabúes,
de miedos y pudores,
y el agua tibia te acoge
cual útero amoroso
que te renueva.
Y tú sabes que algún día
volverás a ella para quedarte,
pero que aún quedan
muchas olas por romper.

La vida está a las puertas.

Entra.

©texto JAVIER VALLS BORJA
marzo 2014
©fotografía Chema Concellón (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

martes, 25 de marzo de 2014

Mediterráneame



                                              Lléname de azul, de brisa fresca, de olor a mar,
                                              de calles regadas por las mujeres al atardecer.

                                              Lléname de mar, de sal, de sol,
                                              de espuma de mar,
                                              de mar verdemar,
                                              de cielo estrellado,
                                              de sombra de higuera
                                              y de parras frescas.
                                              Lléname de ojos negros
                                              y piel morena.
                                              De luz de oro
                                              y frutas de miel.
                                              De palmeras al viento (de levante)
                                              de olor a azahar.
                                              De humo de leña,
                                              de hogueras de san Juan
                                              de estruendo de cohetes
                                              y música de banda.

                                              Lléname de Historia,
                                              de arte, de pasión.
                                              De historias a la fresca,
                                              o junto al fuego invernal.

                                              Lléname de tradición,
                                              superstición,
                                              religión,
                                              mitología.

                                              Lléname de Europa,
                                              de África,
                                              de Asia,
                                              de islas blancas,
                                              de cúpulas azules,
                                              de viejas de negro,
                                              de noches de verbena,
                                              de sangre caliente.

                                              Lléname de vida,
                                              mediterráneame.

©texto JAVIER VALLS BORJA
noviembre 2010
©fotografía  Katri Niemi (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

viernes, 21 de marzo de 2014

Haiku de los ojos tristes



Bella sonrisa
que desmienten los ojos,
tristes y verdes.

© del texto JAVIER VALLS BORJA
marzo 2014
© de la fotografía nomenombres (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

Del desamor y otros demonios



Y vendrán días aciagos;
el verde se agostará
en la canícula inmisericorde del desengaño,
y la existencia devendrá de nuevo
en un mero pasar la no vida,
prolongando un triste no morir.

Y cuando mires el mar
y no veas en él más que agua,
el cielo dejará de ser azul celeste,
ocluido por la sucia calina que ahoga el aire,
como un velo de plástico sucio
que te asfixia sin matarte.

Y el amarillo ya no será el color del sol,
sino el del fuego que todo lo arrasa
y que una vez extinguido
no deja más que negro a su paso,
mas no el negro de una noche cuajada de estrellas,
sino el de las insondables simas
de la más profunda desesperanza.

Ni el rojo será más el color de la pasión,
ni de las rosas rojas,
ni de la sangre viva,
ni de los labios encendidos
por el frenesí de los besos.

Y a esa sucesión de días ominosos
la seguiremos llamando vida,
pero no lo será,
porque la vida es luz,
es aire fresco,
es color,
es calor cuando hace frío afuera,
y es risa,
y llanto de emoción,
y rabia por las injusticias,
y hambre de amor.

Y sin amor
ni rabia
ni emoción
ni llanto
ni risa
ni calor
ni color
ni aire
ni luz,
no hay vida posible,
por mucho que sigas inspirando oxígeno
y exhalando dióxido de carbono,
porque respirar no es vivir
y para ser no basta con existir.

© del texto JAVIER VALLS BORJA
marzo 2014
© de la fotografía RobBarbero (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

jueves, 20 de marzo de 2014

Haiku del mar



Lecho líquido,
que me abocas a los
sueños húmedos.

© texto y fotografía JAVIER VALLS BORJA
marzo 2014

martes, 18 de marzo de 2014

Haiku de las olas



Rompen las olas
para volver a ser mar,
infatigables.

© del texto JAVIER VALLS BORJA
marzo 2014
© de la fotografía idlphoto (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

lunes, 17 de marzo de 2014

La mar (una apología del Mediterráneo)



Bordean tus orillas ciudades de colores —turquesa, naranja, verde— que se miran en ti cual Narciso enamorado de sí mismo, pero ellas no perecen víctimas de su propia belleza, sino que la acrecientan para seducirte, para que las sigas besando con pasión y les sigas regalando tu influjo, tu magia, tus excesos, tu temperamento. Ciudades mil veces destruidas y vueltas a levantar sobre sus inamovibles cimientos.

No eres un mar; eres el mar.

Mar fenicio, mar de vino, mar de risas, de alegrías, escenario de las más grandes tragedias, fautor de odios enconados, instigador de amores irrenunciables, mar de aceite, mar de fuego, mar de amor. 

De amor.

Y los que te amamos estamos condenados a vociferar eternamente, a llorar por la belleza, a reír con todo el cuerpo, a amar la música y la vida, a sentir más que nadie, a gozar como si cada uno fuera el último día de nuestra vida.

Y estar a tu lado es estar en casa. Eres el hogar. Eres un mar madre. La mar.

Y eres azul, y eres verde, y eres gris en los días terribles de tormenta, y eres blanco cuando rompes en la orilla bañando mi cuerpo, que algún día será tuyo.

Y eres arte. Y parte. Y das vida. Y la quitas.

© del texto JAVIER VALLS BORJA
marzo 2014
© de la fotografía Ppernias (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

domingo, 16 de marzo de 2014

Haiku imperfecto



Mediterráneo,
mar de ojos verdes;
que me da la vida.

© del texto JAVIER VALLS BORJA
marzo 2014
© de la fotografía Ppernias (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

jueves, 13 de marzo de 2014

Lo que no ves



Prefiero ser anónima raíz, retorcida, oscura y sin gracia, antes que una bella rama, henchida de flores hermosas o doblada por el peso de sabrosos frutos, pero siempre expuesta a los elementos, a los vándalos, a las podas, y dar vida y sostén al árbol, y verde a las hojas, aún desde donde no me ve nadie, ni nadie me reconoce.

© del texto JAVIER VALLS BORJA
marzo 2014
© de la fotografía poolerpeach (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

sábado, 8 de marzo de 2014

Excalibur



HAIKU

En mi Ávalon
Excalibur es mía.
¡Soy invencible!

© del texto JAVIER VALLS BORJA
marzo 2014
© de la fotografía No² (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

martes, 14 de enero de 2014

La sombra



Hace unos días —desde la última luna llena, calcula— que viene observando pequeños desfases en su rutina: expulsa el aire al inspirar y viceversa, ve lo que tiene a sus espaldas, y ha cambiado la frecuencia del parpadeo hasta tener tanto tiempo los ojos cerrados como abiertos. Y si solo fuera eso, pase, pero lo que más le preocupa es lo de su sombra; las cosas no van como debieran entre los dos, no hay coordinación, mejor dicho, no hay sincronización. Todo empezó con pequeños retrasos en los movimientos que debían ser, naturalmente, simultáneos. Pensó que sería su imaginación, pues hacía pruebas y la sombra se comportaba con total normalidad; desde hace una semana, esta ni siquiera intenta mantener las apariencias: él hace unos movimientos y ella, otros, o se queda parada. Ayer la descubrió hurgando en el cajón de los cuchillos de cocina.

©texto JAVIER VALLS BORJA
septiembre 2013
©fotografía anieto2k (fuente flickr), publicada bajo una licencia Creative Commons

Microcuento finalista en el certamen FantastiCS13

SANATIO, de Lola Montalvo



Lola Montalvo, apasionada de la vida, de la literatura, de la historia y de la enfermería, conjuga todas sus filias en Sanatio, primera de sus novelas que sale a la calle de la mano de un sello editorial: GoodBooks.

Si te gusta la novela histórica, no te la puedes perder. La obra sale a la venta en febrero, y seguro que encuentras una ocasión especial para regalarla... o para regalártela. La sinopsis la tienes aquí.